Educar en valores y no en creencias

Este sábado próximo, día 24 de febrero, el PSRM-PSOE celebra una Conferencia Abierta sobre Educación en el CEIP Ginés Díaz-San Cristóbal, de Alhama de Murcia. En ella intervendrán, entre otras personas, Ángel Gabilondo, hoy portavoz socialista en la Asamblea de Madrid, y María Luz Martínez Seijo, secretaria ejecutiva de Educación y Universidades. No soy profesional en la materia, y aunque no podré acudir a la Conferencia, sí he querido hacer una apuesta por avanzar en la laicidad, potenciar la educación laica en valores y no en creencias.

“Ahora que se habla tanto del respeto al Estado de Derecho y al cumplimiento de la ley, bastaría tan sólo con cumplir la vigente Constitución para avanzar en la laicidad”

Una educación laica, que respete la libertad de conciencia individual y que eduque sin dogmas, eso significa necesariamente sacar la religión fuera de la escuela en todos los sentidos, por supuesto tanto en la pública como en la concertada. Para ello se hace preciso derogar los acuerdos con el Vaticano y con cualquier otra confesión religiosa. De esa forma, la religión quedaría fuera del currículo escolar y no solo del horario escolar, sino también del extraescolar.

Se seculariza la sociedad española a pasos agigantados, pero las instituciones del Estado no se mueven de una confesionalidad camuflada, ni se hacen leyes para refrenar los privilegios eclesiásticos. Desde estas constataciones, ya va siendo hora de que los socialistas entremos en el debate sobre estas medidas para que se comprometan con la sociedad española a establecer, de una vez por todas, la laicidad del Estado. En materia religiosa, la sociedad se acerca a la media europea, mientras que los poderes públicos y una mayoría de los políticos siguen anclados en una confesionalidad más cercana al nacionalcatolicismo que a los procesos democráticos laicos que una mayoría de la sociedad demanda.

Por otra parte, aprovechando estas líneas, recordar, ahora que vienen tiempos de Semana Santa, que la naturaleza laica (la de los socialistas) ha de traducirse en una potenciación de la conducta en valores laicos. Llevamos esperando muchísimos años y, aunque siempre es buen momento para hablar de laicismo y laicidad, esto es, de democracia, de derechos, en especial del derecho a la libertad de pensamiento y de conciencia, pero más ahora que se habla tanto del respeto al Estado de Derecho y al cumplimiento de la ley, bastaría tan sólo con cumplir la vigente Constitución. Es cierto que tenemos un panorama político muy convulso, complejo, frentista, y ello ayuda poco o nada. Además de que hay alguno que en privado opina “que no son los mejores momentos, que existen otras prioridades políticas por encima de la laicidad”. No es de recibo. No cuestionar los privilegios de la Iglesia es como dar un salto a medias. Al final, te caes.

La Ley de Libertad de Conciencia que llevamos en programa electoral en la época de Zapatero quedó guardada en un cajón. Venía a decir que la presencia de alcaldes, concejales, presidentes de comunidades o delegados del Gobierno en actos religiosos, de la confesión que fueran, sólo podría darse “a título individual y de forma voluntaria”, y en ningún caso como representación de la institución pública a la que servían. De igual modo, se planteaba, siguiendo el Reglamento Militar, que la presencia de miembros de las Fuerzas Armadas y los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado tampoco fuera obligada. La tesis es que las procesiones son públicas, pero no institucionales, de modo que no se entendería la presencia de una corporación municipal en pleno, la Policía, la Guardia Civil y el Ejército.

Es resolución de nuestros últimos congresos avanzar hacia la laicidad. Es además una apuesta firme de nuestra Comisión Ejecutiva Federal, donde se crea el Área de Justicia y Nuevos Derechos, de los que dependen dos secciones ejecutivas, una de laicidad y otra de memoria histórica. Por coherencia, a los que ostentan cargo orgánico o institucional les voy a pedir (os voy a rogar) neutralidad, el respeto que merecemos “todos”, y eso se logra absteniéndose de participar en actos o manifestaciones religiosas.

 

Destacado

Inicia sesión en tu cuenta

Fill the forms bellow to register

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.