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Ventajas de contar con un diseñador gráfico en la empresa

La imagen gráfica es un aspecto fundamental en cualquier empresa que se precie. Tanto es así que podría considerarse como uno de los pilares básicos de comunicación y la puerta de entrada para el acceso de potenciales clientes. Es por eso que resulta de suma importancia contar con el trabajo de los diseñadores gráficos en una compañía.

La comunicación visual profesional que ofrece un diseñador gráfico en cualquier negocio es más que rentable. Se suele decir que un mal diseño hace perder muchas oportunidades. Y lo cierto es que es así, ya que en muchas ocasiones distinguimos empresas mediante logotipos, imágenes que se nos han quedado grabadas en la memoria, etc.

A decir verdad, a cualquier empresa le cuesta mucho crear una marca en la que sus clientes crean. El diseño de una marca puede ser de vital importancia, de ahí que haya que hacer uso de un buen diseñador gráfico. Será este quien emplee las herramientas más adecuadas para diseñar la imagen del negocio.

Fases del diseño de una imagen de empresa

Sin embargo, el diseño gráfico no se ciñe en exclusiva a la creación de un logo para la empresa, sino que irá mucho más allá. La intención será crear una imagen corporativa, a la que se llegará a partir de una serie de fases.

Estas fases serían las siguientes:

  • Branding: la disciplina que se encarga de crear y gestionar marcas y que une el diseño gráfico y el marketing para presentar la marca en el mercado y generar interés entre los consumidores
  • Diseño de logotipo: una vez construida la marca, se diseñará el logotipo a través de un estilo original, sencillo y atemporal, un logotipo que en definitiva se asocie a los principios de la marca y que sea flexible y adaptable a cualquier tipo de superficie
  • Diseño Web: cualquier empresa que desee tener éxito en el mercado deberá contar en la actualidad con una web corporativa; una página con un diseño atractivo, adaptado al usuario y con un buen posicionamiento SEO
  • Diseño editorial: es el encargado de maquetar las publicaciones editoriales (folletos, revistas, libros, etc.) para atrapar la atención de los lectores
  • Packaging: su función es la de proteger al producto que contiene la información y su diseño estará basado en la identidad corporativa de la marca que lo vende; el packaging de cualquier empresa se ha convertido en los últimos años en un elemento diferenciador
Ventajas de contar con un buen diseño en la empresa

La parte visual de un negocio es una propuesta única y atractiva. Una buena imagen de marca hace a cualquier empresa diferenciarse y desmarcarse del resto. Y todo esto sin contar que un diseño profesional es sinónimo de buen hacer. La imagen gráfica brindará de entrada a los clientes buenos síntomas.

Además, el diseñador gráfico será el encargado de atraer la atención de los clientes. Solo hay que echarle un vistazo a la gran cantidad de productos similares que se hallan en el mercado actual. Un buen diseño hará que nuestro producto se diferencie del resto, ya que el cliente final atenderá no solo a sus características sino también a su aspecto. 

Las nuevas tecnologías, además, se apoyan de manera fundamental en la imagen como contenido. Un buen diseño hace que veamos una marca de una manera u otra. Si la empresa es visualmente atractiva, contará con más posibilidades de captación de potenciales clientes.

Tanto es así que las marcas son capaces de crear una personalidad propia, hasta el punto de que la audiencia se identifique con ellas. Una buena imagen de marca, que comienza a gestarse en el diseño gráfico y en la mente del diseñador, generará confianza entre los usuarios y consumidores.

La captación de clientes a partir de la imagen y la marca tiene como fin último aumentar las ventas para desmarcarse de la competencia. Un diseño gráfico de éxito es aquel que impacta, llama la atención y fideliza por su imagen. Si la empresa es recordada por la imagen de marca, mejor que mejor.

El diseñador gráfico, en resumidas cuentas, estará creando el propio espacio en el mercado del negocio a partir de un diseño enfocado no solo en captar la atención del cliente, sino también en mantenerla.

Y es que, en resumidas cuentas, el diseño gráfico, como puede verse, no atañe solo a una serie de líneas, colores, imágenes y tipografías. Una de sus principales funciones es la de organizar bien la información, remarcando el mensaje principal, dejando claro cuáles son los mensajes secundarios y todo aquello que resulta menos relevante.

Es decir, el diseñador gráfico se encarga de armonizar de forma atractiva todo lo que una empresa quiera contarnos de su negocio. Los titulares, el texto principal y las imágenes, todo bien situado para que el mensaje llegue de manera comprensible al lector, que será al fin y al cabo el futuro cliente.