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¿Por qué hay videntes y tarotistas que no son de confianza?

Las malas experiencias con el tarot o los videntes son frecuentes, desgraciadamente las personas recurren frente a su desesperación a cualquiera que pueda satisfacer su curiosidad. En primer lugar, debemos tener claras las diferencias entre ambos profesionales.

Un buen tarotista es aquel que posee unas cualidades especiales: Humildad, profesionalidad y sentido del deber. La conexión con la persona que consulta debe ser pura y producirse para que las cartas puedan expresarse con total libertad y acierto. Como por ejemplo, la que puedes encontrar en este web de confianza: http://videntetarotesmeralda.com

No ha resultado fácil tener videntes buenas

Un vidente es aquella persona que se dedica en adivinar el futuro. Se concentra en visualizar los grandes acontecimientos que están por llegar. Debe ser un especialista en encontrar el futuro, no buscará nada más y por lo tanto no tiene por qué conocer el pasado. Si empieza a preguntar buscando datos es que realmente no sabe qué camino tomar, por lo tanto, hay posibilidades de que algo no esté bien.

Un tarotista es un profesional del tarot de confianza, una antigua técnica que no solo tiene que conocer el futuro, sino que las cartas también le proporcionarán una visión más amplia de la persona que realiza la consulta. El presente y el pasado tienen que ser muy conocido por el tarotista, las cartas no solo marcarán el desenlace de una acción, sino que además ayudarán a visualizarla de forma mucho más clara y directa. En este caso, es mucho más precisa una tirada de cartas, a través de una serie de preguntas que deben ser muy concretas, la persona que tiene un amplio dominio del tarot sabrá perfectamente qué camino tomar. La intuición del tarotista es mucho más amplia para poder percibir las energías de la persona que tiene delante. La parte más positiva es que este profesional puede ser o más bien debe ser un muy buen consejero. Capaz de orientar a la persona que recurre a sus servicios. 

A la pregunta de por qué algunas videntes y tarotistas no aciertan puede ser contestada a través de una serie de hipótesis como estas:

- La psique humana es muy amplia y más cuando está sometida a mucha presión. Muchas personas acuden en busca de consejo y con ansias de conocer el futuro porque esperan que les depare muchas cosas buenas. Que reciban todo lo que sus sueños crean y no la misma realidad. El profesional debe decir lo que aparece sin más rodeos, aunque sea negativo no puede hacer nada para cambiarlo. Si el cliente no recibe lo que quiere escuchar en la mayoría de los casos se enfadan y piensan que se trata de un mal profesional. La realidad es mucho más compleja que las propias esperanzas de cada uno.  Es mejor decir la verdad aunque pueda afectar, el bien o el mal es muy subjetivo y todo ocurre por alguna razón. La vida es más una enseñanza, un camino que un lienzo en blanco donde poner nuestras propias ideas. Es mejor conocer los hechos por muy malos que sean que esperar un futuro que en ningún caso se producirá. Psicológicamente puede afectar aun más a la persona que recibe la consulta.

- La persona que realiza una consulta a un vidente o a un tarotista necesita creer en el mundo esotérico. Es decir, debe confiar en la persona que realiza el servicio y tener la mente abierta. En ningún caso, podrá leer o adivinar el futuro de alguien que realmente no tiene conocimiento de lo que está haciendo y no cree que se pueda producir.

- La conexión con la persona que realiza las preguntas es una de las claves, sino existe un feeling una cierta abertura de mente que lleve a la persona especialista a poder encontrar las respuestas que busca. No podrá se un servicio completo. Es mejor que el vidente o tarotista sea sincero y no se dedique a sacar el dinero del usuario. Decir que hoy no es un buen porque a nivel energético no se consigue la conexión necesaria puede ser una forma de comprobar que el vidente o tarotista cumple con su función. La humildad puede llevarle a cumplir con su cometido sino hoy otro día, de otra forma fallará estrepitosamente en la interpretación. Siempre es mejor pedir que revise la consulta o que simplemente compruebe que sus palabras están en lo cierto. Algunas interpretaciones son subjetivas quedando demasiado abiertas y dando lugar a algunos errores.

- Si el tarot percibe que la persona que está realizando la consulta no es sería reaccionará de la misma manera. Debemos de tener en cuenta que el tarot es un elemento muy sensible, no son simples cartas, sino que van mucho más allá. Si no se cree en su poder o se envían pensamientos contradictorios puede dar lugar a errores de lectura. Es mejor no optar por este sistema si realmente no se cree en sus efectos, estará condicionando a las cartas para que no den el resultado correcto. Será un boicot propio de la persona que se presenta frente al tarotista o vidente, pero estos deben ser capaces de detectarlo. No realizar ninguna consulta a alguien con esa actitud un tanto burlesca.

- La mente abierta es la clave para una buena lectura. Poder ser capaces de conectar y de ayudar al consejero a encaminar la consulta con unas preguntas adecuadas puede ser la clave del éxito o del fracaso. Muchos son los que se presentan en una consulta totalmente bloqueados sin ninguna idea, ni fuerza necesaria para querer conocer su destino. De esa manera es muy difícil poder incidir en él o simplemente orientar a la persona que lo necesita. La energía de ambos tarotista y consultante debe de poder fluir libremente para poder tener una buena experiencia, si uno o ambos están bloqueados se debe aplazar la consulta o suspenderla.

Como verás tener una sesión exitosa con un tarotista o vidente depende de muchos factores, que se manifestaran perfectamente en la profesionalidad del experto. Este debe ser capaz de detectar alguno de estos errores para poder subsanarlos o aplazar la visita, antes de que termine en fracaso. La humildad es una gran cualidad que tienen los buenos profesionales y que en este sector puede brillar por su ausencia. Debemos también ser conscientes que de nosotros mismos también dependerá una buena lectura, nuestra mente y energía son una de las claves principales.