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Mucho más que vestidos diseñados especialmente para niñas

La importancia de elegir una marca de moda que cuida hasta el más mínimo detalle

El mundo de la moda es probablemente uno de los más complejos que existen en la actualidad. Las diferentes colecciones en función de la estación del año, los diferentes materiales con los que se puede hacer cada modelo, las diferentes técnicas que nos encontramos, etc. por no hablar de las marcas que forman parte de la misma. Desde las más prestigiosas y de renombre hasta marcas mucho más sencillas y aptas para todos los bolsillos.

Sin embargo, y a pesar de que todas esas cuestiones sean importantes, hay un aspecto que hace a la moda tan compleja, especial y peculiar: todo lo que podemos expresar con ella. Tanto a la hora de elegir los diferentes colores y estampados que tendrá la prenda que elijamos como a la hora de transmitir una serie de sentimientos que van más allá de las telas y que reflejan el mimo y el cuidado que se puede llegar a poner cuando se trata de fabricar prendas de ropa.

Un mimo y un cuidado que no siempre nos encontramos en la actualidad. Incluso aunque muchos de nosotros hayamos crecido en hogares donde nuestras abuelas, nuestras madres o nuestras tías nos cosían la ropa para que pudiéramos llevar vestidos de niña de calidad. Sobre todo en épocas donde no era tan habitual encontrar tanta variedad de tiendas como las que vemos ahora. Y donde no todo el mundo se podía permitir tener más de un traje especial en su armario.

De hecho, más de uno recordará con nostalgia esas prendas. El cariño que desprendía un jersey, unos calcetines, una bufanda o un gorro hechos a mano por las mujeres más importantes de nuestras vidas. Una serie de sentimientos que no se pueden describir con palabras y que solo los conoce quien los ha sentido alguna vez. Y, por desgracia, una serie de sentimientos que ya no vemos en la ropa que compramos hoy en día. A pesar de que España tiene una industria de confección de moda infantil muy importante.

En parte, la propia industrialización y el avance de la sociedad que favoreció que más personas pudieran acceder a este tipo de artículos, hizo que también evolucionaran los métodos y las técnicas de fabricación y se dejara de lado ese mimo que hasta entonces había tenido la ropa hecha a mano. Además de la propia competencia de la industria, donde la guerra de precios, la búsqueda del máximo beneficio y el abaratamiento de los costes dio lugar a prendas de cada vez peor calidad y a un consumo rápido, excesivo. Un consumo donde lo que importa es vender cuanto más, mejor, a pesar de que la calidad y la ética que rodea a esas prendas sea más que cuestionable.

Cambiando los paradigmas de la moda: una nueva forma de comprar

No obstante, si hay algo por lo que se caracteriza el ser humano es precisamente por su faceta cambiante, por su constante evolución. Y, como no podía ser de otra manera, esa evolución también la hemos vuelto a ver en la moda, con tiendas sostenibles y que apuestan precisamente por esas prendas de calidad, hechas a mano y con todo el cariño del mundo. Casi como si se tratara de la ropa que nos hacían nuestras madres y abuelas cuando éramos pequeños.

Un claro ejemplo de esta nueva tendencia es Nené Canela, una tienda especializada en moda infantil cuyo eslogan deja bien claro la filosofía por la que se rige esta empresa: “Despacio, con mucho cariño y muy poquitas unidades”. Unas palabras a las que podríamos añadir la pasión que desprenden los modelos que podemos comprar. Vestidos de niña hechos a mano en España, por verdaderos profesionales que no solo se preocupan del más mínimo detalle de las prendas sino que cuenta con todo un equipo de diseño y patronaje que se encarga de ofrecer lo mejor a los clientes.

Es más, lo fácil es hacer que un vestido de niña sea bonito. Pero un equipo como el de Nené Canela no solo consigue eso sino que consigue prendas que se adaptan bien a los cuerpos de los más pequeños. Pero, sobre todo, ropa con la que los niños se ven bien y se sienten bien, cómodos. De hecho, la comodidad debería de ser la base de cualquier prenda para niños. Al fin y al cabo, está en su naturaleza el estar jugando y moviéndose constantemente.

Finalmente, si a todo eso le añadimos unos tejidos de calidad y, como ya hemos comentado, una producción muy reducida para cada modelo para poder ofrecer un plus de exclusividad, ya solo nos quedará lo más difícil de todo: elegir solo un vestido para que nuestra niña siga siendo especial, única y diferente a las demás.

 

 

 

 

 

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