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Claves para realizar una buena traducción

Descubre la importancia de realizar una buena traducción y las mejores recomendaciones para mejorarla

Hay personas que piensan que una traducción se hace de forma automática, simplemente trasladando las palabras de un idioma a otro. Sin embargo, realizar una traducción correcta y de calidad puede llegar a ser una tarea bastante complicada, que implica mucho más que transcribir las palabras.

A continuación, te damos algunas claves que te pueden ayudar a realizar una traducción de calidad. También puedes contar con la ayuda de una empresa de traducciones profesional, que cuente con especialistas cualificados, con experiencia y con la formación adecuada y que sea experto en los idiomas que se precisen.

Plantearse la traducción como un todo

Lo más adecuado a la hora de plantearse una traducción es abordar el texto que se vaya a traducir de una forma conjunta y no ir traduciendo palabra por palabra o frase por frase de forma individual. De esta forma, el resultado será un texto con una mayor coherencia y sentido.

Para ello, antes de comenzar con la traducción propiamente dicha, es conveniente hacer una lectura global, con el fin de encontrar el sentido y el significado general del texto. Si nos saltamos este paso al realizar una traducción, lo más probable es que en el texto final tengamos varias incongruencias o expresiones y frases con un sentido poco claro.

Tener en cuenta el contexto

A la hora de traducir cualquier texto es muy importante tener en cuenta el contexto en el que se enmarca. Todo texto se enmarca en un determinado contexto, en una cultura, en una disciplina, etc., por lo que para realizar una buena traducción, es esencial conocer a fondo este contexto y no solo las palabras de forma individual.

En las traducciones profesionales, los especialistas, además de conocer el idioma, también deben tener amplios conocimientos de otros aspectos que están unidos al texto a traducir, como la cultura o la materia de la que trata el texto.

En cuanto a las palabras o expresiones propias de una lengua, que no tienen traducción literal, en lugar de traducirlas palabra por palabra, lo más recomendable es intentar no alterar su sentido global.

Adaptarse al tipo de texto

Otro de los secretos más importantes que tienen los traductores profesionales es adaptarse al tipo de texto que están traduciendo, con el fin de mantener la originalidad y la fluidez concreta que tenga el texto. Para ello, no basta con conocer el idioma que se pretende traducir, sino que es necesario tener otros conocimientos esenciales que aporta la formación y la experiencia.

Utilizar un diccionario especializado para precisar los términos

En las traducciones es posible que nos encontremos a menudo con algún término concreto que desconocemos. Lo más recomendable en estos casos es contar con un diccionario especializado, donde encontraremos información muy interesante, como sinónimos de la palabra, aclaraciones sobre la etimología, ejemplos de uso, etc.

Articular las frases y puntuar el texto de forma correcta

Además de traducir el texto frase a frase de forma individual, es imprescindible articular las frases, para que finalmente el texto tenga coherencia.

Por otro lado, se debe conocer en profundidad el tipo de puntuación habitual que tienen los idiomas que se están traduciendo, tanto la lengua de origen como la lengua de destino.

Por ejemplo, aunque en el idioma del texto original haya muchas comas o cualquier otro signo de puntuación, si en el lenguaje al que se está traduciendo no es habitual utilizar este tipo de signos, es más conveniente reemplazarlos por otros más comunes, evitando usar signos poco habituales, de forma que la traducción sea agradable y muy fluido a la hora de leerlo.

Evitar utilizar los traductores automáticos

Hoy en día, en Internet se pueden encontrar una gran variedad de traductores automáticos, que pueden traducir cualquier texto en unos minutos. Sin embargo, aunque muchas personas piensan que puede ser una solución ideal, la realidad es que a través de estos traductores no se puede conseguir una buena traducción.

Estos traductores pueden resultar útiles para traducir alguna frase o alguna palabra en algún momento determinado, pero nunca podrán traducir un texto de forma coherente ni serán de ayuda para lograr una traducción correcta.

Releer el texto

Un paso imprescindible, que nunca se debe pasar por alto, es hacer una relectura del texto al final. De esta forma, se pueden encontrar algunos errores, olvidos o fallos en la coherencia, de los que quizás no nos hemos percatado al hacer la traducción, y se pueden corregir para conseguir una traducción de calidad.

También es una buena idea encontrar a una persona externa que lea el texto, ya que así será más fácil encontrar cualquier error que se nos haya pasado al hacer la traducción y ésta ganará en calidad.