ir a la portada de ELPajarito.es

Captar el instante mágico de tu boda

La contratación de un fotógrafo profesional y especializado en bodas permite a los novios tener la tranquilidad de poder revivir con imágenes los momentos irrepetibles de una boda

La celebración de una boda es, posiblemente, uno de los momentos más importantes en una pareja. El acto de darse el “sí quiero” es uno de los pasos más relevantes en toda relación y, por ello, los novios no dudan en preguntar y en hacerse con los servicios de un profesional que les haga las fotos del evento. Sin embargo, la elección del fotógrafo de bodas debe realizarse con tranquilidad y valorando diferentes opciones, ya que la sensibilidad del fotógrafo y su portafolio van a ser motivos imprescindibles por los que vamos a terminar escogiendo a uno o a otro.

Como todas las áreas, la fotografía de bodas también requiere una especialización concreta por parte del fotógrafo. Y es que el profesional especializado en la toma de imágenes durante una boda tiene en cuenta una serie de factores en los que un fotógrafo normal posiblemente ni siquiera valorará a la hora de elaborar un presupuesto y ejecutar su trabajo.

En este sentido, una de las cualidades propias de los fotógrafos de boda reside en su implicación en la ceremonia y en la estrecha relación que mantiene con los novios. Cuando tienen un proyecto se dedican prácticamente al 100% a la hora de trabajar el evento. Por ello, uno de los requisitos que los fotógrafos desvelan a los novios es la necesidad de conocerlos, de hablar con ellos y conocer cuáles son sus objetivos con el objetivo de ofrecer el mejor álbum fotográfico posible.

Por ello, el fotógrafo se reúne con los novios en varias ocasiones y durante horas para conocer cuáles son sus perspectivas del evento y saber cuáles son sus ideas, su personalidad y su forma de ser para conseguir el book adecuado para ellos y para su familia.

Estas reuniones, además, también sirven para entablar una relación de confianza antes de la boda, de modo que durante la ceremonia y la fiesta de la boda la figura del fotógrafo no se muestre como un “intruso”, sino como alguien de confianza que nos está ayudando a retratar y capturar esos instantes mágicos e irrepetibles que tienen lugar en en una boda.

Al respecto y según explica el fotógrafo especializado en bodas Juan Gavira, “en mi trabajo yo necesito conocer a los novios antes de la boda, algo en lo que insisto mucho porque. necesito enterarme de sus gustos y conocer qué les hace especiales como pareja”. Además, estas reuniones, como se ha señalado, antes “me permiten llegar al gran día como un amigo y no como ‘el fotógrafo’ de turno”.

Apuesta por la creatividad

El mundo de la fotografía de bodas ha cambiado durante los últimos años. De la época en la que la mayoría de las fotos parecían posados y de grupo se está imponiendo en los últimos años un tipo de fotografía de bodas más sensible en la que la naturalidad y la creatividad es lo que más llama la atención de las imágenes. Un cambio que se ha producido por la propia evolución y especialización de los fotógrafos pero también por el gusto de los novios, que quieren tener un álbum fotográfico más natural para poder revivirlo en cualquier momento.

Al respecto, Juan Gavira confirma este hecho al señalar que “la mayoría de las parejas de hoy en día huyen del clásico álbum fotográfico, en el que todo está pensado de antemano, apostando y dejan libertad para que el fotógrafo sea creativo y pueda retratar todos los momentos de la forma más natural”. Esta fotografía, según prosigue este fotógrafo especializado en bodas, “se nutre de la espontaneidad y la libertad de los novios”.

Unos resultados que para conseguirlos hay que dedicar un 100% de esfuerzo. Por ello, el auténtico profesional de la fotografía de bodas dedica todo el tiempo necesario a una boda y, por supuesto, nunca realizará dos trabajos fotográficos de bodas diferentes en un mismo día. En opinión de Juan Gavira, “no se puede estar haciendo un reportaje y pensando al mismo tiempo en los horarios del siguiente”.

Esta dedicación no sólo se circunscribe al evento de la boda en sí, sino que también incluye los momentos previos a la celebración de la ceremonia. Las horas anteriores al convite, el momento en el que los novios se visten junto con sus familiares para la boda son de vital importancia para reflejar fielmente las horas previas, los nervios, las sonrisas y las emociones de un día tan importante como es de  una boda.