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La versión de Bascuñana de las tarjetas de crédito tampoco cuela

Joaquín Bascuñana. (Foto: Carlos Trenor)

Al delegado del Gobierno, Joaquín Bascuñana, le van faltando extremidades para sujetar los palos del sombrajo, que se le caen uno a uno según se desvelan informaciones extraídas del informe pericial de Hacienda sobre el patrimonio del alto cargo del PP ordenado por el juez Abadía a propósito de la imputación que pende en el caso Novo Carthago sobre el accidentado ocupante de la avenida Teniente Flomesta de Murcia. Sorprendió en su día la noticia de la barbaridad de cuentas corrientes que tenía abiertas a su nombre el antaño concejal en Molina de Segura y exconsejero de Obras Públicas, así que la investigación patrimonial del magistrado instructor siguió su curso y fue encontrando misterios por el camino, misterios que Hacienda atribuye a “fondos ocultos de origen desconocido”.   

A la noticia de que Bascuñana engordó sus cuentas bancarias sin apenas sacar dinero en efectivo de ellas ni por cajero ni por ventanilla durante 13 años –práctica dizque ahorradora que compartió, superándola de largo, con el alcalde de Murcia, Miguel Ángel Cámara, y su concejal de Urbanismo, Fernando Berberena, imputados en el caso Umbra–, respondió Bascuñana improvisando que él y su cónyuge tiraban de tarjetas de crédito para pagar en los establecimientos los gastos ordinarios de la familia, según recogió La Verdad este pasado fin de semana. Una versión, la del delegado, que, como otro palo del sombrajo, se vino abajo ayer con la publicación en el mismo periódico de otro aspecto del susodicho informe de Hacienda: tampoco tiraban de tarjetas de crédito.

Durante meses y meses, la familia Bascuñana, con un elevado nivel de renta, prácticamente no retira dinero en efectivo de las cuentas bancarias ni tampoco las cuentas del matrimonio registran cargos de tarjetas de crédito, de lo que resulta un ahorro espectacular en poco tiempo dado lo abultado de las nóminas de ambos. Esa capacidad de ahorro sin realizar gastos ordinarios ni apenas salidas de dinero en efectivo es lo que investiga el juez y lo que la Agencia Tributaria atribuye a la existencia de “fondos ocultos de origen desconocido”. O no tan desconocido. El informe de Hacienda sobre las 54 cuentas de Bascuñana revela que invirtió en un fondo de inversión con salida de divisas al paraíso fiscal de las Islas Caimán.

En vista de que esa metodología del ahorro-hormiguica entre algunos destacados militantes populares murcianos imputados sigue pautas comunes como un aparente desdén por el dinero en efectivo y la abstinencia de tarjetas de crédito durante periodos prolongados, cabría deducir que algún tipo de ingeniería financiera de procedencia extraterrestre podría haber provisto a algunas familias políticas de una fuente del maná que más blanquea. Pero solo para gastos de bolsillo. El resto es neto.