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Un joven se toma unos ‘tripis’ y la emprende a golpes y mordiscos contra dos policías en Molina

El chico, que sufrió alucinaciones y mostró gran violencia tras tomar droga, está investigado por atentado a la autoridad con resultado de lesiones.

Un joven asestó un puñetazo a un policía local de Molina de Segura (Murcia) y mordió a otro agente en un brazo. Los hechos se produjeron durante la noche del pasado miércoles, cuando los agentes acudieron a la calle Pablo Iglesias de la localidad, después de recibir el aviso de un vecino que alertaba de la presencia de dos sujetos que estaban destrozando mobiliario público y golpeando vehículos estacionados en la citada calle.

El chico, que sufrió alucinaciones y mostró gran violencia tras tomar 'tripis', está investigado por atentado a la autoridad con resultado de lesiones. El Juzgado de Instrucción Número 4 de Molina de Segura, en funciones de guardia el jueves, decretó libertad con cargos para el chico.

El sospechoso, de 18 años, sufrió alucinaciones en presencia de los agentes que lo arrestaron, llegó a creer que tenía delante a varios familiares suyos y dijo que los 'tripis' que había tomado se los había dado "el demonio", según informa La Opinión. Testigos y sanitarios que lo atendieron coincidieron en que el arrestado presentaba un grado de excitación "fuera de lo normal".

Todo apunta a consumió algún tipo de sustancia sintética relacionada con la llamada 'droga caníbal', un estimulante similar a las anfetaminas que genera taquicardia, hipertensión, bruxismo, mordeduras, agitación, disnea, ansiedad, delirios, paranoia y pensamientos y actitudes agresivas y violentas, entre otros síntomas.

La supuesta existencia de este tipo de droga, que, dicen, desata en sus consumidores el irrefrenable deseo de morder a sus congéneres, tiene todos los ingredientes de las grandes leyendas urbanas. De hecho, muchos expertos cuestionan su existencia y aclaran que ninguna sustancia provoca este tipo de actitudes, aunque hay varias que inducen tal estado de agitación que pueden llevar a lanzar dentelladas a los demás, según publica La Opinión.