ir a la portada de ELPajarito.es

El Supremo niega a una mujer la legitimidad para recurrir judicialmente el suspenso de su hija

El alto tribunal afirma que la discapacidad que padece la alumna de la ESO, de un IES de Cartagena, no le impide reclamar por sí misma, y critica al abogado que presentó el recurso
Tribunal Supremo

El Tribunal Supremo (TS) ha negado a una mujer la legitimidad para recurrir judicialmente los suspensos sufridos por su hija, una alumna de ESO que padece una discapacidad pero que no se encuentra incapacitada legalmente, por lo que nada le impide decidir por sí misma. La recurrente no había acreditado que actuaba en nombre y representación de la estudiante, por lo que su demanda fue rechazada en primera instancia y ahora ha vuelto a ser denegada por el Alto Tribunal.

La Sala, en su resolución, también vierte numerosas críticas contra el abogado que presentó el recurso de casación, por el que pedía que se revocara la sentencia del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Región que no admitió la demanda en defensa de la estudiante, a la que no aprobaron un curso de la ESO.

La sentencia recoge en sus cuatro folios nada menos que una veintena de críticas contra la actuación del letrado y llega a decir que su recurso carece «de un mínimo de rigor».

Aunque impone la condena expresa en costas, la Sala, que tiene como ponente al magistrado José Luis Requero, dice que pese a que suele fijar las mismas en 4.000 euros, en este caso las limita a 500 «porque sería injusto hacerlas recaer sobre la recurrente y no sobre su letrado».

Señala el fallo que la estudiante, alumna de un instituto de Cartagena y mayor de edad, recurrió por vía administrativa la decisión del centro de no aprobarle un curso, motivado ello por un informe de la Junta de Evaluación del centro.

La madre presentó la demanda

Sin embargo, al decidir acudir a los tribunales, fue su madre la que presentó la demanda, al considerar que estaba legitimada por tener reconocida la joven una discapacidad. Al llegar el asunto al TSJ de Murcia, este le indicó que si actuaba en nombre y representación de su hija, debía acreditarlo, ya que en caso contrario carecería de legitimación.

Sin embargo, la mujer dejó pasar el plazo y no salvó ese reparo, por lo que el recurso no fue admitido. La decisión fue apelada ante el TS.

Este, al rechazar ahora el recurso, afirma que «la falta de un mínimo de rigor es manifiesta» y añade que «llega a la sorpresa» de invocar unos artículos de la Constitución que nada tienen que ver con el caso, al estar referidos a la nacionalidad y a las fundaciones. Y añade que el letrado incluso «confunde legitimidad con legitimación procesal», para comentar después que aunque la estudiante tenga reconocida una discapacidad, ello no le impide reclamar por sí misma, al no estar incapacitada.

 

Añadir nuevo comentario