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La PAH de Murcia recuerda que las comisiones por cuotas impagadas son ilegales

Miembros de la PAH durante una protesta.

"Las comisiones por descubierto son injustificables, porque no responden a ningún servicio real prestado", sentenció una magistrada de Valencia en 2012, según recuerda la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) de Murcia ante la insistencia de algunos bancos de seguir cobrando a sus clientes comisiones de 35 euros por cuotas impagadas. Después de esa primera sentencia han sido varios los jueces que han fallado en el mismo sentido en varias partes de España. La PAH considera que hay bancos que se aprovechan del desconocimiento de estas sentencias para seguir aplicando a ciudadanos estas comisiones abusivas e ilegales.

Las cláusulas suelo son el paradigma de las cláusulas abusivas, pero no son las únicas. En muchos contratos por la adquisición de bienes o servicios también encontramos abusos en sus clausulados, que a la luz de la Ley General para la Defensa de Consumidores y Usuarios 1/2007 (modificada en marzo pasado) se convertirían en nulas y, en algunos casos, darían lugar a la nulidad del contrato entero.

Es cierto que en los productos financieros y bancarios son en los que más cláusulas de este tipo encontramos, por ejemplo, con comisiones por descubierto. "En tiempo de 'vacas gordas', y cuando los préstamos fluían, muchas personas permitimos que las entidades bancarias nos cobraran comisiones por esto y lo otro. En mi caso, temía que me denegaran un préstamo para comprarme un coche, y cuando me lo concedieron, sentía que debía estarles agradecido y no protestar".

Quien habla es Rafael Armas, un ciudadano de 54 años que durante casi 30 ha tenido una nómina y sueldo fijo, sin interrupción. Cuando pidió el préstamo, nada le hacía presagiar que tres años después estaría en el paro y que tendría que gastarse parte de sus ahorros en un divorcio contencioso muy peleón.

Y sus palabras son ejemplo de lo que les ha ocurrido a muchos clientes bancarios, con temor a defender sus derechos, entre otros motivos, porque muchos de esos derechos se desconocen. En el caso de Rafael, el problema comenzó cuando no pudo ingresar a tiempo la cuota del coche más la hipoteca más la pensión por alimentos para sus hijos.

En Bankia llegaron a cobrarle más de 90 euros mensuales por descubierto, porque conforme se pagaba una cuota, otra quedaba sin pagar, y así durante tres años.

Entre las cláusulas abusivas, unas de las más cercanas a la usura son las comisiones por descubierto. En 2012, la juez de Primera Instancia número 1 de Picassent (Valencia) anuló una comisión por descubierto, cobrada sobre una cuenta con saldo negativo, al entender que es injustificable y "totalmente abusiva", ya que no responde a ningún servicio real prestado por la entidad bancaria.

Ordenó al Banco Santander a devolver 28.758 euros que cobró a una empresa por este concepto entre marzo de 2003 y septiembre de 2008. El banco alegó que era el coste de un estudio económico de la situación de descubierto, "una actuación sistemática que realizan los directivos de la entidad".

El juez rechazó este argumento porque la entidad no ha presentado prueba alguna sobre este servicio que dice haber prestado, y no puede considerarse como tal "las simples gestiones" que se realizan en el ámbito bancario cada vez que se produce una situación de descubierto.

Doble cobro por lo mismo

"Desde el punto de vista de justicia material nos encontramos ante una situación absolutamente irracional y abusiva", teniendo en cuenta además que ya se le ha aplicado un interés del 29% al saldo deudor, por lo que añadir una comisión del 2,4%, que llegó a ser del 4,5% mensual, "no responde a ningún servicio prestado, siendo totalmente abusiva, encubriendo en realidad unos intereses que rayan en la usura", subrayaba la sentencia.

Es decir, no solo se cobraba dos veces (interés y comisión) por el mismo concepto, sino que además se cobraba por un servicio que, en realidad, es obligación del banco y no un "extra".

Una situación muy parecida a la de Rafael es la que viven en la actualidad María y César, a los que su banco les aplica sistemáticamente una comisión por descubierto más intereses que oscila entre los 30 y los 31 euros mensuales. Ambos se quedaron en paro y la prestación social que perciben se ingresa los días 10, pero el banco les cobra la cuota de un préstamo al consumo los días 5.

"Es uno de los casos más sangrantes que nos ha llegado a Legalaria", afirma Ágora Rosales Merenciano, la abogada de este portal jurídico dedicado a todo tipo de reclamaciones por consumo, en especial, reclamaciones bancarias.

"No se puede modificar la fecha del cobro de las cuotas sin hacer un nuevo contrato, es decir, una novación. ¿Qué significa eso? Que los gastos de notaría y de nuevas comisiones por cancelación del primer préstamo y concesión del nuevo recaerían sobre el cliente, que es justamente quien tiene problemas para pagar".

"Por más que hemos solicitado que se devuelvan las cantidades indebidamente cobradas a esta pareja, al amparo de numerosas sentencias que dan por nulas esas comisiones por descubierto, porque no se corresponden con ningún servicio prestado, no hemos obtenido respuesta alguna de Cajasiete, ni de su Servicio de Atención al Cliente, por lo que elevaremos la queja al Banco de España".

Pero ¿sirve para algo el Banco de España? "Sí, sí que sirve y de hecho contar con sus resoluciones favorables marca la posibilidad de triunfar en la vía judicial en caso de tener que acudir a ella", sostiene Rosales Merenciano.

Uno de los argumentos de los bancos y otras entidades financieras es que la cuota se carga un día determinado y que no se puede variar, un argumento que se podría refutar con el coste que supondría variar una fecha de un programa informático. El caso es que las entidades bancarias no aportan dato alguno sobre lo que supondría ese sobrecoste.

El Banco de España, por su parte, también considera una mala práctica el cobro de comisiones por cualquier concepto y de modo discrecional. Así se expresó ya en sus resoluciones 819/00, 1508/00.

"El Servicio (de inspección del Banco de España) estima que el régimen de libertad de las entidades no implica que pueda considerarse buena práctica bancaria la aplicación de las mismas (comisiones), ya que es obligación de las entidades ponderar las cantidades que deben cargarse a los clientes por los servicios prestados, teniendo siempre presente el principio de proporcionalidad, para evitar en la medida de lo posible que se cobren cantidades abusivas por servicios cuyo coste real no se corresponde con el importe repercutido".

Esto es lo que ocurre también con la devolución de recibos o facturas, ya que su devolución nunca implica costes como los que se aplican, de en torno a 30 euros, al igual que son abusivos los intereses por mora superiores a 2,5 veces el precio legal del dinero. Así lo recoge la Audiencia Provincial de Madrid en su sentencia 47/2013, por la que se declararon nulas algunas comisiones de Citibank por abusivas y cercanas a la usura, así como sus intereses por mora.

"No se puede cobrar dos veces lo mismo", sostienen en Legalaria. Uno de los casos que les ha llegado es de una mujer que dejó de pagar su tarjeta VISA Citibank tras una cuota en la que le incluyeron una comisión de 30 euros por devolución de un recibo. Lo grave fue que al siguiente mes le incluyeron la cuota con la comisión impagada más otra vez 30 euros por la devolución.

O lo que es lo mismo, pese a las reiteradas sentencias en las que ha sido condenada esa financiera por comisiones abusivas e intereses de mora usureros, parece que no ha habido ninguna corrección.

¿Qué hacer ante comisiones por descubierto y por recibos devueltos?

Si se parte de la base, como sostienen numerosos jueces en sus sentencias, de que las comisiones por descubierto no corresponden a ningún servicio prestado, y el posible perjuicio a la entidad financiera ya está cobrado en los intereses por demora, estamos ante comisiones que deben ser nulas y, de acuerdo con el Código Civil, se debe reintegrar lo cobrado de más.

Treinta euros mensuales es una cantidad nada despreciable al cabo de un año. Si añadimos autónomos a los que se abona sus servicios tarde, o personas que trabajan por horas para dos o más empresas, y que van sumando sus ingresos a lo largo de todo el mes, las comisiones por descubierto suponen millones de euros.

Lo primero que se debe hacer, recomiendan en Legalaria, es solicitar a la entidad financiera el contrato por el préstamo y su cuadro de amortización en el que se especifiquen al detalle cada de los uno de los conceptos por lo que se ha cobrado: amortización de capital, intereses, comisiones.

Con esa información se debe plantear reclamación al Servicio de Atención al Cliente y en caso de que no haya respuesta o sea insuficiente o insatisfactoria, cabe la reclamación ante el Banco de España.

Lo mismo ocurre con las comisiones por descubierto, aunque haya casos en los que la entidad da la callada por respuesta, por lo que cabe queja y reclamación al Banco de España.

Para reclamar al Banco de España por el cobro sistemático de comisiones por descubierto o devolución de recibos, el plazo es de seis años, así que en 2015 se puede reclamar lo cobrado de más hasta 2009. Si se opta por la vía judicial, el plazo es de hasta 15 años (20 años para los contratos hipotecarios).

"En Legalaria hemos detectado otras comisiones que no se corresponden con ningún servicio que se pueda demostrar y que vienen camufladas en los extractos como gastos de gestión, o gastos se servicios. No se deben confundir con los gastos de mantenimiento de una cuenta, cuyas cantidades también son dudosas".

"Estas comisiones a las que nos referimos", prosigue Rosales Merenciano, "son pequeñas cantidades, de 6 o 10 euros, pero aunque sean tan pequeñas es un dinero que no debe cobrar el banco porque son gastos inexistentes. Y encima, los hemos detectado incluso en cuentas sin movimiento, que no generan gasto alguno salvo el de mantenimiento, y repetimos que habría que ver qué gasto real le genera al banco el mantenimiento de una cuenta".