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Matan a la mitad del censo de arruis por invadir zonas agrícolas

Un ejemplar de arrui en Sierra Espuña.

­La población de arruis (Ammotragus lervia) en las sierras colindantes de La Muela (Alhama de Murcia), Chichar-Tercia (Totana-Lorca) y Pedro Ponce (Mula) ha descendido un 49% en los dos últimos años, mientras que en Sierra Espuña lo ha hecho un 32%, en buena medida tras el plan de caza controlada puesto en marcha por la dirección general de Medio Ambiente para reducir el elevado número de ejemplares de esta especie exótica e invasora en la Región, cuya superpoblación estaba generando graves problemas en las explotaciones agrícolas del entorno del parque, al que los animales bajaban para comer y beber ante la falta de agua y comida en el monte. Por el contario, ha aumentado la población de buitres.

Estos datos se desprenden del último censo realizado en octubre de 2014 con respecto al de 2012, en el que figura una población total estimada en el ámbito del citado parque de 1.049 arruis, según han informado fuentes de la Administración regional.

La directora general de Medio Ambiente, Encarna Molina, dijo ayer que el descenso de la población de arruis responde al protocolo establecido el pasado mayo para reducirla, de acuerdo al Plan de Ordenación de Los Recursos Naturales del Parque de Sierra Espuña, y agregó que han sido abatidos 1.029 ejemplares (216 durante la temporada de caza 2013-2014, y 813 por parte de los celadores de caza y pesca fluvial y agentes medioambientales).

El citado protocolo establece nuevas acciones de control en Sierra Espuña entre los meses de enero a marzo de 2015, previéndose como mínimo un descenso de la población estimada del 50 por ciento y la realización de un nuevo censo en los meses de abril y mayo de 2015 para confirmar este descenso.

También se prevé una reducción de las poblaciones de arrui en el resto del área de distribución mediante el adecuado control de la actividad cinegética autorizada sobre la especie en cotos de caza.

Así, según las fuentes, hasta la fecha se ha autorizado la caza a rececho en 70 cotos y suministrado 180 precintos para la caza de machos-trofeo, y 744 precintos para la caza de hembras selectivas.

Ganancia de carroñeras

Al tratarse de un control poblacional de la especie en su entorno natural, no existe obligación de retirar los cuerpos de los arruis abatidos en Sierra Espuña, que se quedan en la zona y son aprovechados por el resto de la fauna silvestre, sobre todo por los buitres. En este sentido, Medio Ambiente ha constatado un aumento de la población de aves necrófagas (buitre leonado, buitre negro y quebrantahuesos), que han dado buena cuenta de los más de 800 arruis abatidos en Sierra Espuña.

Comentarios

Enviado por Francisco José el

Qué oportuno el último párrafo encuadrado. En los últimos paseos por Sierra Espuña me he tropezado con varios cadáveres descabezados de los que parecían estos animales. Lo de la decapitación suponía que era por la cosa de los "trofeos", pero me chocó que varios estaban en las cunetas, junto a las pistas por las que suele transitar la gente. Pensaba que era abandono puro, pero no contaba con la proliferación de carroñeras.

NO AL EXTERMINIO DEL ARRUÍ, NI DEL MUFLÓN Y EL CIERVO
No parece muy coherente que ayuntamientos como el de Jijona paguen a pastores para que sus cabras y ovejas domésticas ingieran los hierbajos del monte y, en cambio, pretenda Medio Ambiente, la Generalitat Valenciana, muchos ecologistas, etc., erradicar los arruís cuando realizan la misma labor y sin gasto para los contribuyentes. O sea, nos sirven de sistema contra incendios y gratis, sustituyendo la labor que antes hacían las cabras domésticas (cada vez hay menos), las vacas, los burros, caballos.

Raimundo Montero | 22/04/2014
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Veamos los motivos por los cuales no debe ser exterminado: Como este animal no se hibrida con ninguna otra especie, está protegido como especie vulnerable por la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza). No se ha demostrado hasta hoy que sea transmisor de enfermedades. El arruí se alimenta de pastos y favorece las praderas y pastizales. Ya habitó aquí hace cien mil años, pero se extinguió y, de no ser por el Estrecho de Gibraltar, estaría aquí, igual que se encuentra ahora.

No soporta la humedad, luego no se cree que se expanda hacia el norte: su hábitat natural se halla entre pinos y terrenos áridos. No compite ni expulsa a ninguna especie; al contrario, su adaptación a las dificultades le permite sobrevivir bien sin tener que rivalizar con la cabra montés o el ciervo, mucho más agrestes y menos resistentes a estas zonas del semiárido alicantino, murciano, etc.

Todos los factores anteriormente mencionados nos demuestran que la especie arruí no es usurpadora ni debe ser suprimida, ni declarada exótica invasora y, sin embargo, la han proclamado de esa manera y no lo es, pues tampoco perjudica la economía de donde habite. Al contrario, genera ingresos a los cotos, hoteles rurales, etc., y otros muchos beneficios a la flora y fauna; valga de ejemplo, sus restos alimentan a infinidad de especies protegidas como águilas, buitres, etc.
Este tema está siendo muy manipulado y el objetivo es eliminarlo para los amantes de la naturaleza y los cazadores más modestos

Uno no quiere pensar mal, pero como siempre un tanto de corrupción humana (humana, demasiado humana, diría el gran filósofo Nietzsche) podría atañer también a este asunto: ¿a ver si anhelan suprimirlo de su vida en libertad en los montes para que sólo se puedan cazar en grandes cotos vallados, con hotel incluido y unos cuantos miles de euros por trofeo? Pues casualmente nadie en España se ha planteado erradicarlos de esos grandes vallados.

No entiendo cómo los cazadores matan a arruís, gamos, cabras monteses, corzos, ciervos, etc., cuando estos animales se quedan de muestra, parados, vigilando a los cazadores y estos, más que cazarlos, los fusilan cuando los cuadrúpedos se quedan fijamente mirándolos. Pero mientras no se prohíba la caza recreativa como ya ha ocurrido en Costa Rica, pienso que los cazadores debieran de movilizarse y que no sólo los puedan cazar los escopeteros más pudientes, en esos vedados para la clase alta, sino que no los exterminen de la Font Roja, Sierra Mariola, Carrasqueta, Sierra Espuña, Islas Canarias, etc. y que si han de cazarse que pueda ser con control, en algunos montes; así al menos no sería masacrado de algunos parajes de España. Este tema está siendo muy manipulado y el objetivo es eliminarlo para los amantes de la naturaleza, los cazadores más modestos y que el negocio perdure solo en los vallados para monteros tipo Blesa, Juan Carlos I, y otros magnates.

Nunca he entendido este afán de algunas autoridades y de ciertos grupos ecologistas por exterminar a las especies que no sean autóctonas. Cuidado con el amor al exterminio, pues los arruís son más nobles e igual de animales que los seres humanos y son menos foráneos que los marroquíes, ingleses, rusos, etc que residen en España. Por eso mismo, los arruís están más arraigados que muchos españoles, por algo ya pacían por España antes de nacer los menores de 45 años, en pleno periodo franquista.

Además, debieran demostrar científicamente el deterioro que provocan a la fauna española que, por cierto, es nulo. Pienso que existen las mismas razones para exterminar al arruí que las que esgrimía Hitler para el genocidio judío: ninguna. Por ello, les ruego a mis colegas los ecologistas y a las autoridades de medio ambiente que no debemos mantener el exterminio de ninguna especie solamente por ser foránea (además de que el arruí está bien adaptado a muchos montes españoles desde 1970); sino dejadlos que convivan en paz, como el inofensivo arruí.

En el semiárido alicantino, murciano, almeriense, etc., no hay ninguna otra especie de cabra salvaje que se adapte tan perfectamente como el arruí. En Texas (EEUU) la conservan, ¿por qué en España hemos de ser menos? Espero que seamos equitativos con esta especie animal y contribuyamos a una larga vida al arruí español que tantos beneficios nos aporta en algunas de nuestras sierras. ¡Seamos conservacionistas y no exterminadores!

Raimundo Montero es portavoz de Adhif

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