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Diferencias entre un crédito online y un préstamo bancario

El cada vez mayor número de empresas que ofrecen créditos rápidos online hace necesario distinguir las características de estos minicréditos y los tradicionales préstamos bancarios, cuyas finalidades son diferentes.

Hace no muchos años comenzaron a surgir entidades que facilitan créditos rápidos online. Al contrario que los préstamos bancarios de siempre, este tipo de crédito rápido tiene como objetivo cubrir pequeños imprevistos económicos de última hora – por ejemplo, vehículo averiado a fin de mes y que necesitamos reparar para ir al trabajo, multas con las que no contábamos… – o algún capricho como un viaje. En esta línea, no se consideran productos financieros del mismo tipo, ya que los préstamos bancarios suelen ser de cuantías mayores, aproximadamente de a partir de 2000€, mientras que podemos pedir un crédito online de sólo 75€ y hasta unos 1000€ aproximadamente como máximo.

Otra de las ventajas de los créditos online es que para su solicitud no necesitamos aval ni aportar nómina. No tienen en cuenta si somos desempleados, e incluso tampoco si estamos en alguna lista de impagos. Online va emparejado a rápido, por eso, en muy poco tiempo rellenaremos los datos que nos solicitan y en la mayoría de los casos contaremos con nuestro dinero en la cuenta de forma instantánea. Nuestra identidad, así como contar con una cuenta bancaria, son fundamentalmente los requisitos más importantes.

Rápidez y comodidad

Cuando necesitamos dinero para algún imprevisto solemos tener urgencia. Al ser online, no tenemos que personarnos en ninguna entidad financiera, al contrario de lo que ocurre al solicitar un préstamo bancario. Además, estos últimos suelen tardar algunos días en hacerse efectivos, hasta que el banco comprueba todos los datos que necesita como garantía. Por otro lado, con los créditos online no necesitas justificar para qué utilizaras el dinero, mientras que en los préstamos bancarios sí hay que hacerlo.

Las compañías de minicréditos están cada vez más aceptadas como herramienta financiera por su comodidad. Pese a que no son sociedades de valores, pues no guardan una relación directa con los mercados y su negocio base no es la captación de depósitos, a finales de 2013 la mayoría de ellas se aliaron para crear la Asociación Española de Micropréstamos (Aemip) y elaboraron un código de buenas prácticas.

Elección según necesidades

Debido al incremento de empresas de préstamos rápidos, contamos ya con comparadores para conocer cuáles son los que más nos convienen. El cliente deberá rellenar un formulario y esta herramienta le indicará cuál es la empresa que más se ajusta a sus necesidades. Por ejemplo, ¡QuéBueno! ofrece hasta 900 euros para tus imprevistos. Entre sus ventajas destaca que el total que deberás devolver nunca cambia, pues desde un primer momento y en función del número de días que elijas como tope para reintegrarlo te indicarán qué cuantía de interés te corresponde abonar. Además, si lo devuelves antes de la fecha que indicaste en un primer momento, solo pagarás los intereses que correspondan hasta esa nueva fecha previa.

Pongamos el ejemplo de Martín, un trabajador autónomo a fin de mes que necesita su furgoneta para trabajar y normalmente cobra sus facturas la primera semana de mes. Estamos a 1 de junio y su furgoneta se estropea, de tal forma que no puede desplazarse. Pero él no puede trabajar sin su vehículo y necesita repararlo de forma urgente. Todavía no ha recibido el pago de sus facturas y algunos de sus clientes ya le avisaron de que este mes se retrasarían en el pago. Antes de ir al taller se acuerda de que un amigo le habló de los créditos rápidos online. Se mete en la web y solicita 300€, como sabe que en cuatro días ya le habrán pagado cuatro facturas importantes, calcula el importe que deberá devolver y en su caso serán 311,88€. Es decir, 11.88€ de interés. Como resulta que finalmente uno de sus clientes le paga antes una factura por un importe de 700€, puede devolver el minicrédito dos días antes de lo previsto y en ese caso solo tendrá que pagar un interés de 5,94€.

Uso responsable

Martín ha tenido una urgencia a principio de mes y ha leído correctamente la información a la hora de solicitar su crédito rápido. La empresa que se lo facilitó, en su información le aconseja que no haga de los minicréditos su forma habitual de financiación. Él es consciente de ello y salvo urgencias de este tipo no los va a utilizar, pero ya sabe que si tiene algún imprevisto puede contar con esta ayuda financiera.

No debemos preocuparnos si surge un gasto de última hora no previsto y no queremos pedir dinero a familiares o amigos. Los minicréditos son una buena solución si realizamos de ellos un uso responsable, por su rapidez y porque nadie tiene por qué enterarse de nuestro imprevisto si no lo deseamos.

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