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Comienzan las jornadas 'Cambia tu compra para cambiar el mundo'

“Partimos de la base de que hay recursos suficientes para que todos y todas podamos vivir dignamente, pero que su reparto es desigual. Por tanto, no sólo basta con proporcionar el recurso que cubre la necesidad básica, es igual de importante implicarse en la superación de la causa que origina esta desigualdad”. Bajo esta premisa, la organización ISF Murcia (Ingeniería Sin Fronteras), presenta hoy la charla sobre soberanía alimentaria Cambia tu compra para cambiar el mundo’, en el aula de cultura de Caja Murcia.

En el acto intervendrá como ponente invitado el doctor en Biología y catedrático de Botánica de la UMU José María Egea. Además se celebrarán mesas redondas donde se podrán conocer experiencias de soberania alimentaria.

Las jornadas tendrán una duración de dos días con el objetivo de “por un lado divulgar el concepto y, por otro, plantear en una mesa redonda los problemas, inquietudes y planes de futuro de productores, distribuidores y consumidores de productos agrícolas cultivados siguiendo este modelo”. La Organización No Gubernamental para el Desarrollo (ONGD), se caracteriza por su independencia, ser aconfesionales y no partidista, pero que sí creen en “la política como vía de transformación social”.

La Federación Española de Ingeniería Sin Fronteras está formada por 14 asociaciones con sedes en más de 25 ciudades, con unas tres mil personas asociadas y casi mil voluntarios. Se encuentran organizados en asambleas, donde todos los acuerdos son tomados en la Asamblea Federal que se realiza una vez al año.

En Murcia, ISF está formada por más de 60 personas asociadas y unos 14 voluntarios. Explican desde la organización que no son "Ingenieros" Sin Fronteras, sino Ingeniería, ya que no hace falta tener titulación técnica para integrarse en ISF”. Han llevado a cabo distintos proyectos de cooperación al desarrollo en Argentina, Nicaragua, Tanzania, Mozambique y, actualmente, en Guatemala.

Actuación de la ONG

Desde ISF tratan de transmitir su conocimiento, experiencia y recursos para resolver un problema concreto. “Intentamos averiguar dónde está el origen de la situación injusta y la denunciamos haciéndola visible, es lo que llamamos incidencia social”.

Recuperación de tomates autóctonos en la finca de Andrés Gabriel en Santiago de Chimaltenango, Guatemala, en septiembre de 2013.

No realizan “asistencialismo”, sino que tratan de alentar el desarrollo integral de las zonas en las que están cooperando. “Poner la Tecnología al servicio del Desarrollo Humano para cubrir las necesidades básicas de alimentación, salud, vivienda, energía, educación, poco a poco, un planeta más justo y solidario”.

Como ejemplo de actuación, la organización lleva a cabo la realización de jornadas, como la de Murcia, que pueden ayudar o implicar una visión global de las causas y consecuencias de la pobreza, por lo que podría contribuir a su desaparición desde la misma base del problema.

Son conscientes que antes de actuar es necesario conocer y respetar el entorno cultural, político, social, económico y ambiental en el que se lleva a cabo la colaboración, para evitar dependencias externas y utilizar, siempre, técnicas “autóctonas” de la zona donde se realizará el proyecto. “Preguntamos ¿en qué te puedo ayudar? ¿Cómo te puedo ayudar? y si sabemos hacerlo, disponemos de los recursos y lo que vamos a hacer entra dentro de nuestro código ético, entonces ayudamos”.

Desde la ISF colaboran con lo que llaman “cooparte”. “La ‘cooparte’ es la población, colectivo u ONG que solicita nuestra participación en el proyecto de cooperación”. Explican que el proyecto “tiene que ser plenamente aceptado por la población destinataria que debe participar en su diseño, desarrollo y financiación”. Por ello aseguran que es imprescindible la formación de la población, ya que una vez acabada la cooperación exterior, garantizaría la continuidad de los proyectos.