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El Ayuntamiento de Murcia niega a Oxfam el uso de la Plaza de Santo Domingo

Mercadillo solidario de Intermon Oxfam. (Foto: Ap)

La Coordinadora de ONG para el Desarrollo Región de Murcia (CONGDRM) denuncia "la negativa del Ayuntamiento de Murcia a que la ONG Oxfam Intermón pudiera realizar en la vía pública de la ciudad actividades dirigidas a la sensibilización y a la Educación para el Desarrollo". En concreto, indica que el Ayuntamiento le negó a última hora la utilización de la Plaza de Santo Domingo de Murcia para actividades con motivo del Día Mundial del Comercio Justo, que se celebró el sábado, pese a haber solicitado hace un mes la autorización. El Consistorio denegó el permiso por coincidir con el Día de Europa.

La coordinadora, se trata de "actividades programadas donde en más de 70 ciudades españolas se van a celebrar actividades con motivo del Día Mundial del Comercio Justo y que sin embargo, a una ONG que trabaja intensamente el Comercio Justo se le ha negado el permiso por parte del Ayuntamiento de Murcia para la ocupación de espacio público".

Por este motivo, desde la CONGDRM lamentaron "la pasividad de las Administraciones Públicas, sin permitirles a las ONG y a sus voluntarios a que realicen actividades de sensibilización y educación para el desarrollo, y la negativa de promocionar como Administración la necesidad de un Comercio Justo, no contribuyendo así al Desarrollo Humano Sostenible, entre otros".

En España este año la celebración del Día Mundial ha tenido como tema central la producción textil: "Cada persona gasta un promedio de 437 euros al año solo en ropa. En este sector priman, por desgracia, la feminización y los salarios bajos, especialmente en niñas. Todos hemos oído de fábricas que han aplastado a miles de trabajadoras, de muertes por las condiciones inhumanas de trabajo, de jornadas laborales denunciables que acarrean enfermedades y de la ausencia de sindicatos que luchen por mejorar la situación", relatan desde Oxfam Intermón.

La ONG insiste en que "sería hipócrita pensar que no es nuestra culpa, pues es por nuestro acelerado consumo y por nuestra pasividad que esto ocurre". "Cerramos los ojos ante una realidad que pide a gritos un cambio, gritos de hombres, mujeres y niños en todo el mundo que necesitan que los escuchemos", proclaman.