ir a la portada de ELPajarito.es

Los privilegios de la Enseñanza concertada

J. L. López Lillo

Desde que en 1997 los antiguos compañeros de trabajo de Ramón Luis Valcárcel en el colegio privado-subvencionado Ruiz de Mendoza consiguieran la concertación para dos colegios en Lorca y Cabezo de Torres, la deriva privatizadora de la red educativa regional ha ido creciendo imparablemente. Para ello el Partido Popular se ha valido de todos los medios posibles. En primer lugar, ha usado lo que, según su ideología, denomina “libertad de elección”, que a la hora de la verdad, la de la matriculación, se convierte en una gran estafa a la sociedad, porque al dejar a la iniciativa privada la opción de elegir el lugar donde poner el negocio hace que se desperdicien recursos e instalaciones existentes al renunciar la administración a la planificación de la enseñanza y doblegarse a los intereses particulares de las empresas.

En segundo lugar las familias no parten de la misma posición, porque el sistema no es justo ni igualitario. Sobre todo, porque son los centros los que están en mejores condiciones para “elegir” a sus alumnos, en especial, con las “cuotas voluntarias”.

Otros medios de los que se ha valido el Partido Popular para aumentar la doble red educativa han sido: el aumento del tamaño de las zonas de influencia para la matriculación en los centros privados; el uso torticero que ha hecho de las evaluaciones externas; la cesión de terrenos públicos para negocios privados; el ahogamiento económico y la reducción de personal de los centros públicos (2.700 personas menos desde 2011); el permitir el cobro ilegal de cuotas en muchos colegios concertados; y hacer la vista gorda sobre la ratio profesor alumno a la hora de conceder el concierto.

Desde que llegó el PP al Gobierno, ya son veintisiete los nuevos colegios concertados, entre los que se incluyen Nelva y Monteagudo, los colegios del Opus Dei que –hasta que los populares no relajaron las condiciones de los conciertos sobre las zonas de escolarización y los cobros bajo mano– no se habían “concertado”, a pesar de llevar en Murcia desde la década de los sesenta.

Los otros veinticinco son de nueva construcción: en Águilas, Alhama, Archena, Cartagena (4), Ceutí, Fuente Álamo, Lorca, Mazarrón Molina de Segura (4), Mula, Murcia (7), y Torre Pacheco (2). Todos ellos con dos líneas de infantil hasta la ESO como mínimo.

Aparte está el aumento de líneas concertadas en los “centros tradicionales”, los que existían antes de 1995. Por el contrario la construcción pública de colegios nuevos se ha limitado a seis: Águilas, Mazarrón, El Palmar, Murcia, Totana y La Unión, siendo el resto de las construcciones sustitución de edificios ruinosos.

Todo lo anterior implica que desde 1997 en que la proporción pública/privada era 81%-19% respectivamente, ahora es casi un 70%-30%. Estas descaradas políticas neoliberales a favor de las empresas privadas dificultan la planificación de la enseñanza y potencian el modelo dual: uno para ciertos grupos sociales que reciben una prestación pública y que, a través de las empresas, la usan para discriminar a otros grupos sociales; y otro, la red pública, que se configura cada vez más como una red asistencial y en algunos casos marginal que acumula todos los problemas que la red privada, protegida del PP, no quiere ni sabe resolver. Salvo honrosas excepciones.

Añadir nuevo comentario