ir a la portada de ELPajarito.es

El PSRM en la encrucijada

Juan A. Gallego Capel

La forma de elección del secretario general, con una participación orgullosa de la militancia, está siendo un claro ejemplo de vigor democrático. Por encima de tensiones, desencuentros y salidas de tono, el proceso demuestra que la discusión política abierta es mucho más conveniente para la renovación de un partido que el borreguismo y las ingenierías de control interno. Lo anterior toma relevancia porque el PSOE sigue siendo una organización decisiva para la democracia española y que vuelve a equivocarse quien considera que se puede o se debe prescindir de él a la hora de buscar alternativas a la derecha.

El protagonismo de la militancia debe servir no sólo para legitimar la utilidad del proceso y el nombramiento del nuevo secretario general, sino para definir los caminos políticos del socialismo, y en este caso me refiero al regional, porque siempre se vota a favor de algo y en contra de algo. Saber contra lo que ha votado la mayoría de la militancia ayuda a comprender también el rumbo que se desea establecer.

"Saber contra lo que ha votado la mayoría de la militancia ayuda a comprender también el rumbo que se desea establecer"

Con los datos disponibles, me parece incompatible la figura de María González Veracruz con la dignidad política que representa el socialismo. No, no puede seguir haciendo uso del socialismo una fascinada por la púrpura. El poder notable que viene ejerciendo desde hace tiempo, incluso sobre la vigente Comisión Ejecutiva Regional, no ha servido para abrillantar su imagen, sino para desprestigiarse ella misma. La militancia ha dicho que eso no puede ser el socialismo.

La militancia también ha dicho que el socialismo no puede ser una promesa electoral que desemboque en una nueva desilusión. Es un error pactar con la derecha, con esta derecha, y mucho más silenciar los abusos del sistema financiero en la región, porque la población quedó desamparada y sufrió el empobrecimiento y la pérdida de derechos sociales.

María viene de los malos resultados electorales. Eldesencanto viene de esas épocas en las que ella fue corresponsable, en especial la última de Zapatero, seguida de la de Rubalcaba, la primera de Sánchez, y de un PSOE condenado a ser parte de la política neoliberal, hasta el punto de romper el diálogo con la izquierda y legitimar por activa o por pasiva una política de centro en alianza con el PP.

Se pueden hacer muchas cosas por mejorar en democracia social sin caer en radicalismos de ningún tipo. Es muy sensato hacer políticas de izquierda para que la economía deje de ser el gran negocio de unos pocos.Es muy sensato establecer una política fiscal que sea más proporcional persiguiendo el fraude. Es muy sensato equilibrar la relación entre los empresarios y los trabajadores con una legislación laboral más justa. Todo esto se puede hacer. La militancia socialista lo sabe y lo desea. Lo quieren también los militantes y los votantes de otras organizaciones de izquierdas.

Después del resultado de las primarias, surgirá con fuerza la palabra “unidad”. Es lógico. Pero se trata de buscar la unidad en el sentido del voto de la mayoría de la militancia socialista. Unidad no debería significar volver a la centralidad. Diego Conesa y sus circunstancias tienen la oportunidad de demostrar que otro PSRM es posible.

 

Añadir nuevo comentario