Domingo, 22 Octubre, 2017 - 23:17
ir a la portada de ELPajarito.es

¿Qué es ser de izquierdas?

Juan A. Gallego Capel

No es nada fácil, hay que tener un sentido muy fuerte de la coherencia. Para mí ser de izquierdas es ser una persona crítica; capaz de cuestionar el vigente Estado de Derecho; alguien capaz de discrepar con la misma izquierda. Como lo sería encontrar un mandatario de derechas que criticara a la derecha. Autocrítica. Les haría más creíbles. A veces pienso: qué difícil es ser de izquierdas. Igual por eso hay tanta gente de centro.

Ser de izquierdas es mucho más que militar en un partido así autodenominado. Es una declaración de intenciones que implica una forma distinta de ser y actuar para cambiar las cosas. La izquierda no se ha descalabrado: sólo lo han hecho aquellos que dicen representarla. Y te preguntas: si los partidos de izquierdas no son tan de izquierdas, ¿qué es ser de izquierdas?

“Es una práctica diaria y cotidiana, un hacer; es actuar conforme a lo que se sostiene en la palabra, el discurso, ser congruente con lo que se piensa y se dice”

Por ir despejando mis propias dudas: ser de izquierdas es preconizar lo colectivo sobre lo individual. Reducir la propiedad a los escasos objetivos que delimitan nuestra intimidad. Manejar el dinero como un bien común. Convertir la plusvalía en excedente. Repartir el trabajo y el mercado. Ejercer la política como una responsabilidad que se ha de renovar cada día. Construir un Estado como un pacto libre entre naciones. Primar lo social sobre lo contable. Apostar por la diplomacia abierta. Condenar la seguridad como justificación de lo secreto. En definitiva, ser de izquierdas es apreciar más al pueblo que a los símbolos.

Ser de izquierdas es huir del prestigio que discrimina. Creer en la vida al margen de las biografías personales. Anteponer las cosas al dinero. Entregar lo que se tiene y recibir lo que se necesita. Ser de izquierdas es creer en el trabajo como un bien moral innegociable. Creer que en el mundo de los humanos la pobreza es imposible. Creer en la majestad de la palabra de todos. Ser de izquierdas es escuchar siempre y hablar cuando corresponda. Distinguir entre la libertad y el azar. Ser de izquierdas es creer que no hay una sociedad justa si en su seno hay un ciudadano desterrado.creer que no hay una sociedad justa si en su seno hay un ciudadano desterrado. Pensar en la cultura como un producto social. Admitir que la inteligencia tiene por objeto la paz. Buscar la verdad más allá de los principios. Ser de izquierdas en convertir la inteligencia en una emoción común.

No se puede ser de izquierdas en teoría, no se es de izquierdas por pertenecer a un partido o por el sólo hecho de conocer la realidad de los excluidos, pues ser de izquierdas es, sobre todo, una praxis.

Parafraseando a Marx, no se trata de interpretar y de opinar sobre lo que sucede en el mundo, cuando de lo que se trata es de transformarlo. Ser de izquierdas es una práctica diaria y cotidiana, un hacer; es actuar conforme a lo que se sostiene en la palabra, el discurso, ser congruente con lo que se piensa y se dice.

Ojalá que los que se dicen de izquierdas se preocupen más por llevar a la práctica su izquierdismo y menos por su popularidad, su imagen mediática, los costes y beneficios particulares, o de su posicionamiento antes o después de unas primarias o un proceso de elección.

Esto, o algo muy parecido lo escribió Antonio Álvarez Solís en la primavera de 1995. Decía que lo escribía para aclararse él mismo ante unas elecciones próximas, sin más alcance. Pues eso mismo fue lo que yo me pregunté.

 

Añadir nuevo comentario