Domingo, 22 Octubre, 2017 - 23:10
ir a la portada de ELPajarito.es

La pensión que nos viene

Antonio Segura Martínez

Hace poco tiempo asistí a una charla coloquio acerca del tema de las pensiones a cargo de Héctor Illueca, organizada por Podemos en un inédito y bonito lugar para ello, como es la segunda planta del Museo Municipal de Cieza. Yo conocía ya al ponente porque hace poco tiempo (con lo relativo que conlleva para mí el concepto de este término) estuve en la presentación de un libro escrito conjuntamente con Manolo Monereo tanto en Cieza como en Fortuna, lugar donde pasó parte de su infancia.

Esta charla, debate, diálogo, conferencia o como queramos llamarla fue enormemente interesante, sobre todo para las personas que, como yo, somos pensionistas y estamos inquietos por la incertidumbre de lo que nos dicen por un lado los medios de comunicación, hablándonos del final del dinero ahorrado en la hucha de las pensiones, que no nos va a llegar ni a la extra de Navidad, y por otro la dejación, como en otros muchos temas, del Gobierno para afrontar esta situación. Por ello quiero transmitir algunas cosas que asimilé en este acto.

“Mientras nos dejemos gobernar por los que nos roban nuestros derechos y dineros y sus amigos, nuestras pensiones públicas o no aumentarán o irán poco a poco disminuyendo hasta la miseria”

La primera de todas es que las personas que trabajan pagan proporcionalmente a sus ingresos, excepto las que cobran más de 3.645 euros, ya que estos, aparte de la suerte de cobrar esa buena cantidad de dinero, no pagan nada a partir de dicha cuantía. O sea, dicho de otra manera, el que gana mucho dinero, aporta menos proporcionalmente a la Seguridad Social que el que gana poco. Tampoco se puede ingresar dinero en la Seguridad Social si la gente con curro cobra poco dinero, pues se paga proporcionalmente a lo que se cobra, excepto en el caso anterior. Por tanto, si existe mucho paro y trabajo precario, los ingresos a la Seguridad Social son mínimos. Poco tiene que ver, por tanto, lo que nos están diciendo de que ahora vivimos más tiempo los españoles, cuando además esta afirmación conlleva consigo una trampa, como es que los españoles no vivimos mucho más, sino que hay muchísima menos gente que se muere a edad temprana, y por tanto, el promedio se hace mucho más elevado.

Si encima se prima a las empresas que cumplen con su obligación, bajándoles su contribución a la Seguridad Social, pues menos aún. Es como si a todos los que no robamos (esto, advierto, no es un buen ejemplo para explicarlo a cierta clase de políticos, no lo entenderán) nos dieran un premio, como si estuviéramos haciendo algo extraordinario, cuando no es más que cumplir con nuestro deber.

Algunos españoles que apelan al patriotismo hablando de los valores tradicionales de España, diciendo España con la boca llena y el pecho hinchado, algunos, digo, se llevan miles de millones de euros a paraísos fiscales, no contribuyendo a la sostenibilidad del sistema de pensiones por el que cobramos los españoles, incluidos ellos, aunque, por si acaso, mantienen esos millones fuera para poder gozar de un tren de vida en su vejez que es la envidia del resto de la humanidad. Ni que decir tiene que los que nos roban nuestro dinero, el dinero público, los corruptos, sean políticos o empresarios, amparándose en posiciones de privilegio, son más culpables de que en este país cada vez sea menor la cantidad de dinero que hay en el fondo de pensiones. Si estas personas contribuyeran con lo que nos estafan, no sólo no bajaría el dinero de esta “hucha” sino que lo multiplicaría por tres o por cuatro.

Entonces, ¿por qué nos están “comiendo el coco” diciendo que no se puede mantener el actual sistema de pensiones? Pues es bien sencillo: porque los amigos de los políticos tradicionales, una vez que han exprimido los beneficios en la construcción, y estar desmantelando la educación y la sanidad pública aumentando el dinero dedicado a la sanidad y la educación privada, están preparando ya el terreno para seguir enriqueciéndose con los planes de pensiones que la banca nos ofrece como un maná para prevenir una vejez precaria. Así que ya veis, mientras nos dejemos gobernar por los que nos roban nuestros derechos y dineros (que ya no se tratan de unos pocos concejales, que son también alcaldes, que son diputados regionales y nacionales, que son presidentes autonómicos, que son hasta ministros) y sus amigos, que una vez acabada la carrera política los colocan en puestos de privilegios, mientras nos gobiernen estos, repito, nuestras pensiones públicas o no aumentarán o irán poco a poco disminuyendo hasta la miseria, excepto si puedes pagar un sustancioso fondo de pensiones privado a la Banca, pero ten la certeza de que la culpa principal no la tiene la disminución de la natalidad y de la mortandad. La culpa (esta vez sí) es de otros.

 

Añadir nuevo comentario